Mi vecino de enfrente se llama Casillas y es un loro.Cuando hace buen tiempo lo dejan suelto y vuela por el vecindario. Tiene afición a estar en mis ventanas y en mi balcón. Tiene unos cuatro años y todavía no habla. ¡Nada!, ni una sola palabra.Yo creo que ya no aprende! Hace unos ruidos bastante raros, mezcla de gallina y oca. Son unos chillidos difíciles de aguantar sobre todo porque suelen ser a la hora de la siesta. Una de las cosas que no me gusta es que siempre se mete con Curro. Se pone encima de la jaula y le roba la comida. Siempre está en las alturas ,porque claro, sabe que si lo pilla Corneta y compañía, bye, bye!
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Hola Friduca!!!!vaya loro más listo no??? tienes que velar porque no le quite la comida a tu amiguito Curro !!, que hay comida para todos!!que no abuse no?... me acuerdo muchísimo de tí pequeñina y tengo muchas ganas de volver a verte... a ver si un día hacemos una miniexcursión, digo mini porque sé que eres un poquito sedentaria, pero buscaremos una ruta facilita, para que muevas un poco el culete... besotes enormes y un achuchón!!!dales besos a la familia de nuestra parte!!muac
ResponderEliminarEs graciosa la historia.Mi abuela tenia un loro y era muy simpatica la llamaba Barbarita y cuando le sacaba fuera de la tienda y hacia mucho calor,gritaba,,Barbarita que me quemooo y así hasta que lemetia dentro de casa...Besitos mi niña me encanta tu blog.besitos
ResponderEliminarFrida esto que me has contado no me gusta nada, le tienes que decir a Casillas que no quite la comida a nadie y que te deje dormir la siesta, que es sagrada, yo hoy la he dormido dos horas, por eso ahora estoy todavía despierta.
ResponderEliminarHasta otro día bonita, te mando un beso.
María Pilar